Las líneas de vida en medicina representan una estrategia de atención continua que reconoce las necesidades específicas de salud en cada etapa de la vida. Este enfoque promueve la prevención, el diagnóstico oportuno, el tratamiento integral y la rehabilitación, considerando factores biológicos, psicológicos y sociales.
Acciones esenciales de prevención y promoción de la salud en las distintas etapas de la vida: niñez, adolescencia, juventud, madurez y senectud; así como en situaciones especiales como el embarazo y la lactancia, todo ello con la participación activa de la comunidad.
Atención centrada en el crecimiento, desarrollo neurológico, nutrición, vacunación y detección temprana de alteraciones congénitas o del desarrollo.
Promoción de estilos de vida saludables, salud mental, prevención de adicciones, educación sexual integral y fortalecimiento del bienestar psicosocial.
Prevención y control de enfermedades crónicas, salud ocupacional, detección oportuna de cáncer y fortalecimiento del autocuidado.
Atención geriátrica integral enfocada en funcionalidad, calidad de vida, prevención de fragilidad, dependencia y cuidados paliativos.